

Cada amanecer una larva recorría lentamente la rama de aquel árbol, gozaba de la luz de la mañana refrescándose en cada gota de rocío. sus lentos pero seguros pasos, le permitían conocer cada rincón de aquel entorno.
Bello y acogedor a la vez que peligroso.
Cada mañana miraba atentamente el vuelo de los pájaros y se sentía desgraciada, daría cualquier cosa por sentir el aire en su cara mientas miras el mundo desde arriba.
Y lentamente seguía recorriendo aquella rama en la que se sentía completamente segura.
pero la naturaleza nos lleva a recorrer caminos que no esperamos, y un dia aquella larva empezó a encerrase en si misma, y poco a poco fue creando una fuerte caparazón desde el cual no veía nada.
Un día despertó y empezó a intentar salir de aquel encierro, y de pronto un ruido ensordecedor le hizo temblar. Era un niño que en su ignorancia quería ayudarle a escapar.
Despacio fue asomando al esterior agradeciendo el gran esfuerzo que no tuvo que hacer, sin darse cuenta que aquel gesto le impidío que su cuerpo se hiciese mas fuerte para enfrentarse a la vida
Cual fue su sorpresa al ver que ahora tenia alas, podía volar y conocer ese mundo mucho mas deprisa, sin pensar en los peligros que le rodeaban y que ella ahora desconocía.
Sus alas eran hermosas, resplandecía entre todas las bellezas que rodeaban aquel bosque, era admirada por todas las larvas que en un dia compartieron con ella aquellas gotas de rocío,
Pero ahora tenia alas, por que conformarse en quedarse en una sola rama como el resto de sus compañeras.
y decidío salir a conocer el mundo.
De pronto un pájaro se abalanzo sobre ella con intenciones claras, pero la suerte hizo que aquel pájaro no pudiese alcanzarla.
asi fue como aprendió que tenia que mantenerse siempre fuera su alcance. Eso no le impedía recorrer largas distancias, y explorar mundos nuevos.
Desde la altura veía a otras larvas paseando lentamente por las ramas y eso le hacia sentirse mas importante.
Con el paso del tiempo se fue haciendo cada vez mas hermosa, sus alas a pesar de no ser fuertes eran las mas bonitas.
una mañana estando posada con todo su esplendor, algo llamo su atención, era algo muy bello, lleno de brillos y de colores, sus deseos de conocer mundo le empujaron a acercarse aquello que parecía tan hermoso, algo asi no podia hacerle daño, y fue confiándose cada vez mas y mas.
De pronto sintío como algo le impedía moverse, aquello tan hermoso resulto ser una cruel tela de araña.
sabia que manteniendose fuera del alcance de los pájaros no corria peligro, pero esto era demasiado bonito como resistir la tentación.
Intento escapar, pero el gesto de aquel niño que le ayudo a escapar de su encierro hizo que sus músculos no se hicieran tan fuertes, aun asi consiguio escapar, la suerte hizo que aquella mariposa solo rozase aquella tela de araña.
Cansada y con las alas destrozadas se alejo de aquel brillo, aun asi continuaba siendo bella, desorientada y casi sin poder volar se poso en lo mas alto de un cactus de largas espinas, desde allí seguía contemplado el hermoso brillo que casi le quita la vida.
De pronto sintio que alguien recorria aquel seguro cactus, era una larva que despacio recorria los afilados pinchos. sus pasos eran seguros, y entre aquellas afiladas puás fue acercándose a la mariposa, la miro despacio, su belleza destacaba entre el verde de aquel cactus.
la larva empezó a limpiar aquellas alas de los restos de la pegajosa tela, sin decir nada, sin pedir nada a cambio, pronto la mariosa comprendio que aquella larva podía también llegar a lo mas alto sin prisas, pero aquel brillo seguia alli llamando toda su atención y olvidando por completo la ayuda de la larva.
No era capaz de entender que algo tan bonito pudiese ser tan dañino, la larva al ver la intensa curiusidad de la mariposa intento advertirle que aquel hermoso brillo no era mas que un espejismo, que te enreda sin remedio hasta el final. Sorda a las palabras de aquella larva la mariposa miraba sus destrozadas alas, y pensaba que aquellas alas incluso rotas estaban hechas para volar, a lo que la larva le contesto... los peligros son menos cuando los ves, que aquellos que no quieres ver.
Pasaron los dias y aquella mariposa fue recuperándose y aun que sus alas jamás serian como antes, seguía siendo la mas bella, su generosidad y amor hacia las personas le hacían un ser especial, las larvas se sentían felices de tener a alguien asi a su lado.
Una oscura tarde de tormenta todas las larvas empezaron lentamente a buscar refugio, solo el sonido de los truenos rompía aquel silencio, la mariposa insistia en hacer ver su belleza y se resistia a ponerse en lugar seguro.
Aquel brillo que casi acaba con ella seguía estando alli, además parecía un lugar calido, miro a su alrededor y vio que todas las larvas estaban resguardadas y empezó a sentirse nuevamente sola.
Aquel brillo cada vez resplandecía mas y mas, el aire era calido y se sentía la calma de una tarde de lluvia.
en aquel entorno de tranquilidad busco refugio bajo aquel brillo que tanto le embaucaba, sola con todas las larvas en su refujio fue acercándose mas aquel brillo tan hermoso, confiada en que ese brillo no pudo ser el causante de tanto daño. Aquel brillo desprendia todo el calor que ella necesitaba, entonces recordó las palabras de la larva avisándole de los peligros que no se ven, pero olvidando por completo que son peores aquellos que no queremos ver,
Miro sus rotas alas. recordó que una pequeña larva era capaz de llegar a los sitios mas altos por mas puás que encontrase en su camino.
Que aquel niño con su intención de ayudar le quito la oportunidad de prepararse para afrontar la los esfuerzos de la vida.
Y aquel brillo seguía estando alli, tentando su curiosidad.
El sonido de los truenos llegaba a lo lejos.
Las primeras gotas empezaban a caer
Eran gotas limpias, que llenaban de vida.